Gracias Vietnam. Crece con María.

Gracias Vietnam

Diciembre y enero son meses mágicos para mi. Y no solo por la Navidad que vivo intensamente. Para mi es época de celebrar, de recordar, de agradecer, de remontarme a años atrás, de regocijarme en mis recuerdos y de celebrar el presente, celebrar siempre. Gracias Vietnam.

El 10 de diciembre hizo diez años que nos convertimos en padres, fue el día en que nos unimos a María Lan y ella a nosotros para siempre, 10 años de ese primer encuentro. Y el pasado 8 de enero, hizo tres años desde que fuimos a recoger a Ignacio Khanh, por fin estábamos los cuatro juntos para siempre.

De ahí que diciembre y enero sean tan especiales para mi.

Después de tanta incertidumbre en ambos procesos, tantos nervios, altibajos, ilusiones, angustias, llantos, alegrías, subidas, bajadas… Llegó nuestro momento y nos convertimos en padres. Y de eso ya han pasado 10 años, quién lo diría.

Parece que todo lo malo lo olvidamos, tenemos esa capacidad los humanos, y nos quedamos con lo aprendido y con lo positivo.

Gracias Vietnam
Paseando por Hanoi, enero de 2018. Gracias Vietnam.

Puedo recordar esa sensación de los meses previos a las dos asignaciones, en que todos los lunes parecía que iba a ser nuestra semana y que por fin iba a sonar el teléfono y nos iban a dar la esperada noticia. Y si empezaba un nuevo mes, nacía la esperanza de que ese era «nuestro mes»… Pero al final no lo era, hasta que de pronto lo fue!!!! Llegaron las ansiadas llamadas y las asignaciones. Ir a la ECAI, ver la foto, llevártela a casa, mirarla cada noche, besarla y desear con todas tus fuerzas que nos dieran la fecha de viaje.

Siempre pensando en el siguiente paso. Así somos…

Luego empiezan los nervios de los preparativos. Papeles, trámites burocráticos, preparar el viaje, el hotel, la ropita de los niños, la habitación para cuando volvamos, la cuna, el carrito, la sillita del coche… Y los nervios que no se van, todavía no las tienes todas contigo. Sabemos por experiencia de familias queridas muy cercanas, que a veces los procesos se ven interrumpidos, aunque sea a poco tiempo de culminar el proceso. Creo que hasta que no estás en tu casita de vuelta con tu hijo no estás tranquilo.

Es un cóctel de emociones indescriptible, quieres disfrutar el momento pero no puedes hacerlo plenamente.

Digo esto, pero reconozco que los días vividos en familia en Hanoi, en las dos ocasiones, me propuse vivirlos al máximo y lo conseguí.

«Intentaba ser consciente de lo afortunados que estábamos siendo, vivir palpando la realidad de lo que estaba sucediendo. Por fin estábamos viviendo lo que tanto habíamos soñado.»

Cada día al despertar trataba de centrarme en el presente, en la experiencia de cada instante, en los olores de las calles, en sus gentes, las motos, la comida… En ser testigo de los cambios diarios de mis hijos, en los intentos de María Lan en ponerse de pie sola apoyándose en el paquete de pañales, en las primeras risas de Ignacio que consiguió sacarle su hermana, en los paseos diarios alrededor del lago de Hoan Kiem… Por fin, nuestro sueño se había cumplido y no podía ser más feliz. Y lo logré, conseguí vivir el momento y disfrutarlo.

Cuando fuimos a recoger a Ignacio, quizás porque sabía que era la última vez que viviríamos esos momentos únicos, fui más consciente de lo que os digo y lo disfruté sin límites. Gracias a eso hoy atesoro momentos en mi corazón de aquellos días que me trasladan allí y me dan una paz y una felicidad indescriptibles.

Gracias Vietnam
Paseo de noche por las calles de Hanoi, enero de 2.018. Gracias Vietnam

Celebrando cada aniversario

Cada uno de mis hijos tiene un vídeo especial de su viaje. Es un recuerdo de los momentos vividos desde que salimos de casa el día que íbamos a buscarles, los días inolvidables en Vietnam, hasta que de nuevo llegamos a Barajas y toda la familia nos esperaba con gritos de bienvenida.

Todos los años, cada vez que llega el 10 de diciembre y el 8 de enero, lo celebramos de forma íntima los cuatro. Hacemos una comida o una merienda especial, vemos el vídeo, las fotos de aquellos días y hablamos de miles de anécdotas que nos vienen a la cabeza. Recordamos los momentos previos a la ceremonia, las reacciones de cada uno, lo poco que durmió papá la noche anterior en los dos procesos, el vestido de flores que llevaba yo para el gran día… Les encanta.

No sabéis qué valioso es todo esto para nuestros hijos. Gracias a estos momentos ellos van haciendo su historia, van fortaleciendo su vínculo, ven nuestras emociones de aquellos días y también las de ahora y les ayuda a ellos también a expresar las suyas. Yo lloro de emoción y les explico lo que siento, mi alegría y mi nostalgia…

Y ellos se reencuentran con las imágenes del lugar donde vivieron antes de estar con nosotros, escuchan los ruidos de los niños que estaban a su alrededor, observan a las cuidadoras despedirse de ellos con cariño, ven la cuna donde dormían…

Gracias a ello van recomponiendo poco a poco las piezas del puzle de esa parte de su vida y al menos por lo que me cuentan y veo en sus ojos, pienso que sienten que estuvieron bien cuidados hasta que fuimos a buscarles.

Tuvimos mucha suerte de entrar allí, de que nos permitieran grabar y hacer fotos, les estaremos eternamente agradecidos.

Si todavía no habéis viajado a recoger a vuestros hijos, si os lo permiten, intentad tomar nota de todo lo que podáis del lugar donde estaban. Grabad y fotografiad todo lo que os dejen, vuestros hijos os lo agradecerán siempre.

Gracias Vietnam
Escena típica de la calles de Hanoi. Gracias Vietnam.

No se cómo será en la adolescencia, no se cómo afrontará cada uno todo lo relativo a sus orígenes, lo que se es que hoy por hoy crecen felices a nuestro lado. Daremos respuesta a las preguntas que la tengan y en los vacíos, les acompañaremos igual que hemos hecho hasta ahora.

Gracias a aquellas personas que les dieron la vida, que por lo que fuera no pudieron hacerse cargo de ellos y permitieron que fuéramos nosotros los que les enseñáramos a vivirla y a disfrutarla.

Gracias a ellos y gracias a Vietnam, gracias siempre.

Os dejo algún enlace para que conozcáis un poco más el país que vio nacer a mis hijos:

http://www.exteriores.gob.es/Documents/FichasPais/VIETNAM_FICHA%20PAIS.pdf

https://viajes.nationalgeographic.com.es/p/vietnam

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3 comentarios en «Gracias Vietnam. Crece con María.»

  1. Gracias María. Soy madre adoptiva de un niño de dos años de Vietnam, y ahora estamos en proceso de una segunda adopción tambiénen Vietnam. Gracias por compartir tú experiencia, para mi es muy importante. Gracias!!

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    • Cuánto me alegro Itziar de poder llegar a personas como tú. Esa es la misión de Tu Familia Crece. Muchísima suerte en el segundo proceso. Seguro que todo irá muy bien. Un fuerte abrazo.

      Responder

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