Aprender de la pérdida, el duelo.

Esta semana viene cargada de emociones intensas, emociones difíciles de digerir, emociones relacionadas con la pérdida.

El artículo de hoy habla concretamente de duelo, de aprender de la pérdida de ese ser querido que nos acaba de dejar.

Queremos dedicar estos minutos para recordar a nuestra compañera y querida amiga Laura Silva que esta semana nos ha dejado, tras vivir una enfermedad muy dura.

Laura era sevillana, vivía feliz con Fernando su compañero, era madre de dos niñas Julia y Marina, nacidas en Vietnam y en China respectivamente

Laura era una persona de una humanidad y generosidad  inmensas, era cariñosa, sabía, con criterio claro y conocimiento profundo.

Le apasionaba su trabajo: La Psicología infantil de adolescentes y familias, Y colaboró con nosotras como contertulia en varios de nuestros podcasts de apoyo emocional a los padres, podéis escucharlos para llenaros de su sabiduría.

Ella fue un pilar fundamental para muchas familias adoptivas, su implicación en cuanto a la búsqueda de orígenes y trauma, fundamentales para encajar las piezas del puzzle de la vida de tantas personas adoptadas. Gracias Laura.

Uno no puede imaginar lo que supone la pérdida de un ser querido hasta que no le sucede. Y esto es así. ¿No os parece?

La persona que se va deja un vacío en todo su entorno ya que fue hija, fue hermana, fue amiga, fue compañera o compañero de trabajo, quizás fue esposa, quizás fue madre o padre, tenía muchos roles y funciones que cumplir dentro de su vida.

El dolor que sentimos los que nos quedamos por la separación física es irremediable, es un shock real que necesita de un autocuidado especial. Insisto en lo de autocuidado porque hay que transitar activamente por el duelo y no creer que es algo pasivo que nos sucede y  que no podemos hacer nada con ello. Al revés se trata de ver qué hago con mi dolor.

Pero lo primero que os diríamos es que hay que tomárselo con mucha calma.

Contrariamente a lo que algunos podáis pensar, pasar por el tanatorio, el crematorio, el cementerio y el funeral son rituales cruciales que nos ayudan a empezar a integrar lo que acaba de suceder.

 Recibir el calor, el abrazo y el cariño de conocidos, amigos y familiares esos 4 días ayuda al desahogo y sostén emocional que necesitamos en un primer momento.

Además durante estos 4 dias de homenajes donde están presentes muchos de los que querían a la persona, ocurren cosas que también nos ayudan a elaborar, a darle significado a este dolor por el que estamos pasando…

Veréis, puede que os cuenten cosas curiosas, cosas bonitas, puede que os den las gracias por algo concreto que esa persona hizo por ellos, quizás os cuenten alguna historia o anécdota con el o ella que desconocíais. Son momentos agridulces. Sonreímos y lloramos, las dos emociones conviven continuamente.

Pasados los funerales comienza otra etapa, una etapa quizás más dura que la anterior.

Porque has pasado unos días muy intensos y de pronto te das cuenta que la vida sigue pero tu estas hecho polvo. Aquí caben todos los estados de ánimo. Sentirás ira, rabia, frustración, envidia por los que tienen a su ser querido y tu no y por supuesto, seguirán conviviendo la alegría y la pena. Permitámonos que así sea, que fluyan…

Aprender de la pérdida
Imagen de Freepik

Nuestra cabeza, nuestro corazón, necesita colocar poco a poco a esa persona en otro lugar diferente y mirarla desde ese nuevo lugar para ya no sentir dolor y ahí es donde el tiempo interviene porque nos ayuda a conseguirlo.

Pero ojo, que el tiempo no es la cura del duelo, no es el remedio, simplemente porque no es ningún médico, es una herramienta como muchas otras que tenéis a vuestra disposición.

Las herramientas más útiles y fáciles a vuestro alcance: rodearte de amigos, estar con la familia, lectura apropiada dirigida a la reflexión, escribir sobre lo que me está sucediendo y escribir al fallecido es tremendamente terapéutico, escuchar música, hacer deporte, dar buenos paseos, cobijarme en lo religioso o espiritual y por último y no menos importante, pedir ayuda terapéutica profesional cuando no puedes con ello. En definitiva, usar todo aquello que os ayude a soltar y todo aquello que os ayude a  agarrar, porque como comentábamos antes el duelo es un proceso activo en el que escoges que hacer con lo que te está pasando.

Pasado el tiempo lograreis colocar a vuestra persona querida en un lugar de serenidad donde estará muy presente y la sentiréis en muchas cosas cotidianas e incluso le pediréis consejo. Hay incluso quien dice que se puede dialogar con ellos en sueños.

Por último queríamos mencionar que el duelo es un momento donde uno puede aprender de la perdida.

Sí, es un momento de aprendizaje, de oportunidades, de nuevos comienzos. Es un momento donde el resto de los miembros de la familia del fallecido  se recoloca, es un momento donde frecuentemente surge el perdón entre varios miembros, es un momento también de reconocimiento, donde  se distribuyen nuevos roles, como veis, pasan muchas cosas, se cierran puertas y se abren otras.

Además si tuviste alguna rencilla en la relación con la persona fallecida puede ser un buen momento de reconciliarte con ella. Un momento para mirar con mas apertura, un momento donde quizás mirándola desde otro lugar puedas entender porque hacía lo que hacía, qué ideas tenía, que valores te transmitió y sobre todo qué legado te ha dejado. Piensa en lo que te aportó. ¿Qué aprendiste de ella?

Laura, con esta pequeña reflexión de las que a ti te gustaban, te dejamos por hoy.

De ti aprendimos la vocación que sentías hacia tu profesión, el profundo y maduro amor de madre que sentías y tu apertura y generosidad hacia los demás. Estás aquí, muy cerca de nosotras.

No esperes a tener un problema grave para acudir a un profesional. Cuida Tu Salud Emocional.

Te dejamos el link al vídeo en nuestro canal de YouTube: https://youtu.be/B64oajXcMHQ

Te dejamos el link a nuestro podcast: https://www.tufamiliacrece.es/episodio-53-aprender-de-la-perdida-el-duelo/

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2 comentarios en «Aprender de la pérdida, el duelo.»

  1. Infinitas gracias por esta reflexión a modo de homenaje a nuestra Laura. Mis sentimientos aún están revueltos y su ausencia me acompañará siempre.
    Ahora toca intentar colocar poco a poco esos sentimientos dejándolo fluir, como bien decis.
    Viví con ella mucho momentos malos y muy buenos y fue bálsamo para mis heridas; solo ella sabe lo que la echaré de menos….
    Todo mi amor para su familia!

    Gracias a vuestro equipo por dejar este cachito suyo.

    Responder
    • Gracias Lola por tus palabras. Laura siempre estará presente aquí y en nuestros corazones. Fue y siempre será una gran maestra para nosotras. UN abrazo con todo nuestro cariño. Angela y María

      Responder

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