A lo largo de este año hemos vivido cambios importantes, tanto a nivel personal como emocional. Estos movimientos internos nos han llevado a reflexionar sobre algo esencial para nuestro bienestar: Mirarte con cariño cuando la vida cambia.
Muchas mujeres, especialmente al llegar a los 50, atraviesan momentos en los que el cuerpo, la energía o las prioridades comienzan a transformarse. La menopausia, la posmenopausia o los cambios vitales pueden generar confusión, cansancio emocional o la sensación de estar un poco desconectadas de nosotras mismas. Por eso queremos abrir más espacio para hablar de estos procesos desde una mirada cercana y humana.
En este artículo te acompañamos a explorar un punto clave del autocuidado emocional: aprender a mirarte con cariño cuando tu vida cambia.
Cuando notas que algo se mueve dentro de ti
Hay cambios que esperamos y otros que llegan sin avisar. Algunos tienen que ver con el cuerpo —como la llegada de la menopausia o las variaciones hormonales propias de la madurez— y otros surgen en las emociones, las relaciones o las prioridades. Pero todos comparten algo: nos obligan a mirarnos de nuevo, a escucharnos y a atender lo que estamos viviendo.
Mirarte con cariño significa observarte sin juicio, reconocer lo que sientes y darte permiso para sentirlo. No se trata solo de decirte palabras bonitas, sino de un gesto profundo de autocuidado: escucharte, respetarte y validar tu proceso.
La importancia de la voz interna en los momentos de cambio
En etapas de transformación solemos mirar hacia afuera: lo que esperan los demás, lo que “deberíamos” hacer, cómo pensamos que “deberíamos” sentirnos. Pero rara vez prestamos atención a la voz con la que nos hablamos.
Te invito a hacer una pausa y preguntarte: ¿Qué me digo a mí misma en esta etapa de cambio?
Si tu diálogo interno te exige, te critica o te compara, ahí comienza el verdadero trabajo de autoestima. La autoestima no nace de ser perfecta, sino de tratarte con ternura incluso cuando dudas de ti.
Redefinir quién eres cuando ya no eres la de antes
Los cambios vitales pueden sacudir nuestra identidad. El cuerpo cambia, las relaciones cambian, lo que antes te motivaba quizá ya no lo hace. Y esa sensación de “ya no soy la misma” puede generar miedo o inseguridad.
Es habitual que aparezcan comparaciones: “Antes tenía más energía”, “Antes podía con todo”, “Antes me veía mejor”. Pero la autoestima madura de verdad cuando dejamos de compararnos con la mujer que fuimos y empezamos a preguntarnos: ¿Quién soy ahora y qué necesito hoy para sentirme bien conmigo misma?
Ese es el inicio de una nueva etapa, una en la que también mereces acompañarte con cariño.
Autocompasión: fuerza y calma en los ciclos de la vida
Vivimos en una sociedad que nos empuja a estar siempre disponibles, fuertes y resolutivas. Esa exigencia constante nos desconecta de nuestra humanidad y de nuestra sensibilidad. Por eso la autocompasión es clave en etapas de cambio.
La autocompasión no es debilidad ni rendición. Es darte permiso para no poder con todo y aun así sentir que vales.
Frases sencillas que puedes practicar:
- “Lo estoy haciendo lo mejor que puedo.”
- “Puedo cuidarme sin exigirme tanto.”
- “Puedo descansar sin sentir culpa.”
- “Está bien no tener todas las respuestas.”
- “No necesito compararme con nadie, ni con mi yo del pasado.”
- “Puedo adaptarme a mi ritmo.”
Estas frases no cambian las circunstancias, pero sí transforman cómo te tratas mientras las atraviesas, y eso lo cambia todo.
Mirarte con cariño: un camino que se construye día a día
Aprender a tratarte con amabilidad es un proceso gradual. No ocurre de un día para otro, pero cada gesto suma: darte un descanso sin culpas, hablarte con respeto, pedir ayuda cuando lo necesitas, escuchar tu cuerpo y tus emociones, poner límites y agradecerte lo que sí has hecho, aunque no sea perfecto.
Si te quedas con una idea de este artículo, que sea esta: Tratarte con cariño no te debilita. Te hace más fuerte.
Si estás atravesando un cambio —por la edad, por un nuevo ciclo vital o por la vida misma— recuerda que no estás sola. En Tu Salud Emocional queremos acompañarte en este camino con nuevos artículos, episodios y espacios de encuentro.
Una invitación final
Empieza a mirarte con el mismo cariño con el que acompañarías a alguien a quien quieres. Ese es el verdadero comienzo del autocuidado emocional.
Si este tema resuena contigo, te invitamos a seguir explorando nuestros próximos contenidos sobre menopausia, posmenopausia, autoestima y bienestar emocional en la madurez.
Si te ha gustado este artículo, no olvides compartirlo con quienes crees que también lo pueden necesitar. ¡Nos encantaría saber qué herramientas utilizas tú para cuidarte y mirarte con cariño en momentos de cambio! Puedes dejarnos tus comentarios y experiencias.
Y para ti que nos estás leyendo, no olvides lo que siempre te decimos: cuida tu mente igual que cuidas tu cuerpo, cuida TU SALUD EMOCIONAL.
Puedes escuchar el podcast en: Podcast – Tu Familia Crece
Todas las imágenes son de Freepik
